Evaluación participativa: mejora de la inclusión y empoderamiento de mujeres y niñas en las aulas y centros educativos

Evaluación participativa: mejora de la inclusión y empoderamiento de mujeres y niñas en las aulas y centros educativos
Categoría:
Derecho a la educación Población migrada
Fecha:

En el marco del proyecto Repensar la inclusión y el empoderamiento de género: una investigación-acción participativa a lo largo del último trimestre de 2024 hemos implementado una evaluación participativa basada en conceptos y perspectivas que nos pudiesen ayudar a evaluar la mejora de la inclusión y el empoderamiento de mujeres y niñas con antecedentes migratorios en las prácticas de intervención social. En esta evaluación, partimos de tres reflexiones metodológicas y conceptuales:

  • Definición del Problema. En esta primera etapa, se identificaron los desafíos que enfrentan las organizaciones, y en nuestro caso, en nuestra labor educativa, creando un espacio de diálogo donde cada participante pudo expresar sus inquietudes. Estos desafíos se idenficaron a partir del enfoque “WPR” (¿Cuál es el problema sobre el que queremos actuar?). Este enfoque nos permite desentrañar las narrativas subyacentes que configuran la comprensión del problema sobre el que queremos generar un cambio. 

  • Teoría del Cambio Aplicada. La segunda sesión se centró en aplicar la teoría del cambio, que nos permite poder identificar claramente los pasos y recursos necesarios para alcanzar los objetivos deseados en relación con la inclusión y empoderamiento de las mujeres y las niñas migrantes, de forma que contribuyamos al cambio social que queremos que se genere. 

  • Y, por último, la identificación de Buenas Prácticas de Intervención Socioeducativa. En el caso de InteRed, la buena práctica elegida fue mejorar la participación de las mujeres en los talleres y metodologías implementadas en las aulas. Concretamente, en el marco de un proceso de trabajo educativo que proporciona aprendizajes y herramientas al alumnado de primero de bachillerato, para que les permita identificar y desmontar los discursos de odio de manera creativa y mediante el activismo.  

De forma transversal, en los talleres educativos, uno de los grandes retos que nos encontramos como educadoras es garantizar la participación de todas las personas del grupo generando espacios realmente seguros donde los y las jóvenes se sientan invitadas a participar. Aun así, en aulas numerosas y en un contexto de educación formal hay voces que son más escuchadas que otras, las aulas no son espacios seguros por el alumnado, las jóvenes normalmente se sienten constantemente evaluadas y la temática que abordamos se encuentra en un contexto de saturación y de reactividad.

Romper con el espacio aula, fomentando espacios más horizontales, dinámicas vivenciales, pasando por el cuerpo. “En la clase no podemos hacer nada, es muy estática, ha estado guay poder ir al gimnasio”, relata una joven.